25.1.06

El niño yeba toldía pegao a la Plellesteixon

Es muy divertido ver como las asociaciones de padres, los pedagogos y los investigadores sin nada que hacer arremeten periódicamente contra los videojuegos. Son el mal personificado, abducen la inteligencia infantil, fomentan la violencia, el vicio y la depravación, causan cancer, aceleran la muerte neuronal y deterioran la imagen social de sus usuarios. Da igual lo que digas contra ellos, que te van a creer.
Por ejemplo, hacemos un estudio que demuestra que los niños que juegan con videojuegos son menos susceptibles a las imágenes violentas. Oséase, cogemos a un grupo de críos, les ponemos vídeos de gente dándose hostias y comprobamos que aquellos que están acostumbrados a darle de hostias a la gente en la Playstation se asustan menos, luego, podemos concluír que aplaudirán cuando su padre le pegue a su madre. Es un caso verídico.

En mi inexperta opinión, la neura que se le tiene al ocio electrónico es un reflejo del salto tecnológico generacional. La mayoría de los padres de más de 40 pasaron su niñez en una época sin móviles ni videoconsolas, en los que los juegos infantiles consistían en liarse a pedradas con los del barrio de al lado. Como nadie les dijo nunca que aquello les hacía insensibles a la violencia, iban tan contentos por el mundo, pero ahora se encuentran con que sus hijos pasan el rato con actividades que ellos no entienden ni son capaces de dominar. ¿Ande se ha visto eso de pasarse las horas mirando para la tele? Yo a tu edad estaría metiendole un petardo a una rana por el culo.

Lo cierto es los humanos que somos un poco cafres como especie. Por mucho que nos emperremos en negarlo, la violencia forma parte de nuestros instintos y aflora en la infancia, que es cuando estamos más asilvestraos. Por algún sitio hay que sacarla, y matar zombis en el Doom 3 me parece un método más ... civilizado que liarse a patadas con los perros vagabundos.
¿Y si al niño se le ocurre matar a sus compañeros de clase como si fuesen zombis? Pues ahí entra la responsabilidad de la educación, para que el mocoso entienda la diferencia entre real y virtual. Sin embargo, estos padres atecnológicos de los que hablábamos, no tienen ni puta idea de lo que hace la Plellesteixon esa, no saben hablar de ella con en nene y prefieren prohibírsela antes que intentar comprender cómo y porqué se divierte usándola.

Rompamos una lanza en favor de los videojuegos. Lo único que hay que vigilar es que el crío se pase 20 horas al día con la consola, porque engancha, sí, eso es cierto, y que no pille cosas tipo GTA, porque tienen un +18 clarísimo en la portada y NO SON PARA NIÑOS. El resto es hacer el déspota.

3 comentarios:

O Nadador dijo...

O chiste fácil lévame a pedir a prohibición do xadrez por promover o magnicidio... Sendo serios direiche que a violencia nos videoxogos non é unha causa (porque por exemplo en Xapón hai a taxa de crinminalidade máis baixa do mundo) pero si pode ser un síntoma dunha sociedade que interioriza a violencia, inmanente dende logo pero azuzada polo sistema económico vixente, e a amosa así nos seus productos culturais.

Máis preocupante paréceme a reducción da capacidade de análise, atención e memoria entre os rapaces. Aínda que admito que isto xa empezou coa popularización da televisión, a moita xente cústalle ler un libro simplemente porque non é capaz de manter moito tempo a súa mente nalgo non estático e sen luceciñas. Inclúome neste último grupo por certo.

Por outra banda está probado que moitos videoxogos fomentan a sociabilidade, a percepción especial, o traballo en equipo e son bos mestres no tocante a organización, toma de decisións en tempo real, idiomas estranxeiro...

Anónimo dijo...

Oh, no! Creo q sufro algún tipo de síndrome de esos de envejecimiento rápido o algo xq tampoco entiendo una videoconsola y creo q sí fomenta la violencia, x lo menos la mía. No sabeis de q mala ostia m pone estar intentando hacer algo, cualquier cosa, charlar simplemente, con amigos o, muy en especial, con mis primos y q no hagan ni puto caso xq sólo se dirigen improperios varios mientras miran con ojos de locos a la pantalla de la tele y clavan el dedo en un mando q además menean y lanzan cuando las cosas les salen mal. Ya sé q lo de ignorarme podrían hacerlo igual si jugaran al mus en lugar de a la play, pero es q la dichosa consola los absorbe, no es q no m hagan caso, es q NO M OYEN. Con lo cual yo quiero defender un mínimo de educación que se refleje en q los hombres no jueguen a la play, cuando están rodeados voluntariamente de mujeres a las q se supone q aprecian y q se aburren soberanamente mientras tanto. Ese tipo de situaciones no sé si generan violencia, pero ganas de arrear unas galletas (agresividad creo q se llama), seguro.

elduende dijo...

Ante todo, perdón por la tardanza en contestar a los comentarios de mis sufridos lectores... vacaciones, ya sabéis...

Nadador, a la hora de exterminar la capacidad de análisis, creo que la religión es mucho más peligrosa que los videojuegos, pero es cierto, abusar de ellos tiene consecuencias perjudiciales.

Elric, gracias por el apoyo, menos mal que estamos de acuerdo de vez en cuando...

Mona, el problema no es de la Play, es de tus primos. También podrían pasar de ti yéndose a otra habitación o leyendo un libro, pero es cierto que la tecnología permite hacerlo de forma mucho más eficaz.

Edu, macho, se te va la olla. Eso de "en nuestra generación si que se hicieron las cosas bien y los otros son todos unos carcas sin espíritu o unos niñatos consentidos" es conformismo barato.